31.12.07

28.12.07

Hace mucho tiempo que no tenía que hacer lo que hoy: nada. No sé qué hacer con la nada, si echarme a ver tele (aguanté dos horas), si salir a caminar aunque me duela la rodilla y mi perro me vea con pereza al oír su cadena, si experimentar en la cocina, si ponerme a leer o escribir. O, como siempre, a trabajar. Es un reto, esto de tener una pequeña pelota de nada y diez paredes contra las que la puedas rebotar. Hace tiempo, le dije a un amigo, José Alfredo Reyes, que odiaba los domingos, que me causaba una ansiedad enorme eso de tener más de 12 horas en mis manos. "Yo veo las carreras de Fórmula 1", me dijo. "Me gusta saber que mientras estoy echado, alguien se puede dar en la madre".

Hoy vi BBC World y las secuelas del magnicidio en Paquistán, después una entrevista aburridísima con Penélope Cruz en E!, más tarde la verborrea de Gilmore Girls. Leí un capítulo de Invisible Man y caí dormido. Desperté con hambre. Dejé que Rothko se subiera a la cama, lo que nunca. Miré al techo. Por centímetro, hay unos 1300 puntos.

..:: nueva adicción navideña: panettone ::..


27.12.07

best song ever

26.12.07

..:: de guy maddin ::..


25.12.07

24.12.07

..:: invisible man ::..





Leo uno de esos libros que se dejan para las vacacione: Invisible Man de Ralph Ellison. De entrada, el que sea reconocido como "una de las novelas pilares de la literatura afro-americana" me repele un poco, no por lo afro-americano, sino porque casi toda obra que se aferra a defender –como si las letras tuvieran que hacer eso– a una cultura, terminan diluyéndose en visiones tropicales, sesgadas, en ensayos disfrazados de narrativa.

Buena sorpresa, Invisible Man. El prólogo, en que un hombre que vive "hibernando" en un sótano repleto de focos –dice: "the truth is the light and light is the truth"–, es como un delirio en jazz, intensísimo. Una reflexión de este vagabundo que ha decidido vivir en un estado invisible: Louis Amstrong era invisible sin saberlo. Habla, como El perseguidor de Cortázar, sobre los azares de vivir a destiempo, sobre el mundo como una maraña de ritmos vitales sin sincronía.

Feliz Navidad, buena lectura

..:: los blogs que mueren ::..

Durante las pasadas dos semanas me invadió una carga de trabajo inaudita, por un lado, y una sequía mental –obvio–, por el otro. Pasaban los días y este espacio, como una novia abandonada o un edificio sin mantenimiento, se iba erosionando. Me pongo a pensar entonces en todos los blogs que mueren y en la razón para hacer esto. Pocos lo leerán –relativamente– y esto, a menos de que de pronto sobrevenga un ataque de lucidez y encuentre el hilo negro bloggero, jamás se publicará. Tradicionalmente, digo. No sé de que escribir en esta entrada de regreso. Nutriré el blog, eso sí, más seguido, pues comienzo una semana de vacaciones. Algunos de los temas, postergados además, que se me ocurrieron:

    • Escribir al fin una entrada sobre Revolutionary Road, la novela de Richard Yates.
    • Una nota sobre los conocidos/desconocidos que me topo cada mañana camino al trabajo.
    • Un réquiem por Frankie, gato de mi amigo David Miklos, recordando la pérdida de mi primera gata, Tabata, quien vivió hasta los 19 años.
    • Una entrada sobre Dexter.
    • Una entrada sobre nada, como ésta.

21.12.07

Saturación = silencio.